10 momentos típicamente españoles que echamos mucho de menos
10 momentos típicamente españoles que echamos mucho de menos

Según la RAE, «Entrañable» significa «Íntimo, muy afectuoso». Y es que en tiempos de pandemia y reclusión, aquellos momentos clásicos de España que nos parecían hasta demasiado típicos, son aquellos que más decoraban nuestras vidas con nuestros amigos y familia.

Desayuno con café, pan, tomate, aceite de oliva y jamón

Si, ya sabemos que lo estamos tomando en casa, pero no es lo mismo. Ese domingo que te levantas tardío, con el cuerpo descansado, y qué sabes perfectamente que sólo hay una manera empezar correctamente y es con un paseo mañanero hasta tu bar del barrio para tomarte ese añorado café sin prisas, que sólo puede ser acompañado por esa barra de pan con su tomatito, aceite y jamón… madre mía, madre mía.

Aguanta, aguanta… ¡ya queda menos!

Una mañanita de playa

Ahora que empieza a salir el sol, y que practicamente lo podemos disfrutar desde nuestra ventana porque cuando podemos salir a pasear o es muy pronto o es muy tarde, sólo nos queda imaginar esos días de playa, con las toallas, las chanclas, los paseos, los partidos de fútbol, las palas… y es que no hay un hábitat en el que un español se desenvuelva mejor que la fina arena de nuestras playas.

Típico día que está McCartney tocando la guitarra en la playa

El Aperitivo y el Vermút

¿Hay algún símbolo más poderoso de la buena vida que el aperitivo con su respectivo vermút o cañita? Quiero decir, hay que tener tiempo libre, compañía, estilo… No, en realidad pocos momentos son más representativos de nuestra calidad de vida. Pero siempre nos quedarán las fotos míticas, y tomarnos un buen vermú y unas aceitunitas en el balcón.

Aperitivo

La Comilona

Sí. La Gran Ceremonia. El Gran Momento. El Adalid de la Felicidad Española. ¿Se entiende no? El evento sobre el que gira todo nuestro estilo de vida. El momento de disfrutar de nuestros amigos y familia. De nuestra gastronomía. El momento de disfrutar de la vida. ¿Pero dónde está esa p**a vacuna?

Comilona Clásica

Café y Mus

Porque ya hemos acabado la comida, y el vino (o no). Y ya es tiempo de una copita, o un chupito de hierbas, o un orujo. Pero sobretodo, es tiempo de un buen café que compense esa pesada digestión (¿o ahora nos vas a hacer creer que sólo habías tomado una ensalada?), y por supuesto, es el momento de juntar a las generaciones, o a las parejas, o a esos familiares a los que hay que ganar sí o sí por orgullo familiar, sentarse alrededor de una mesa, extender el tapete verde y sacar a pasear esas dotes de engaño y comunicación, suerte y saber hacer, propias del mus.
¡Órdago!

Ya sabes que si encima llevas boina, juegas con ventaja

Paseo en familia… con el helado. ¿O con el helado… y la familia?

¡Qué maravilla! Es salir a la calle, disfrutar del clima, de la gente, del paisaje, y poder llevarnos a la boca un trozo de… mascarilla! Qué poco valorábamos la comodidad de ese paseo tranquilo, despreocupado, para bajar la comida, y ese helado al que nos hemos acostumbrado desde pequeños. Porque un paseo es genial, siempre, nos inspira, nos hace recordar, y soñar, pero si además nos podemos deleitar con un buen helado, entonces ya no se puede pedir más.

Helado, ¿de tarrina o de cucurrucho?

Las Cervezas en una Terraza

Bueno, pero ya fuera bromas. Porque nos estamos acercando al momento álgido de nuestra cultura, al auténtico símbolo de nuestra prosperidad, a la envidia de Europa y del Mundo: nuestra pasión por las terracitas. Y por la cerveza fresquita. ¿Pero qué clase de tándem es ese? ¿Quién lo inventó? ¿Por qué no tiene un premio Nobel el primer pionero o pionera al que se le ocurrió la idea? Porque nos podrán quitar la libertad… ¡pero no nuestras terrazas!

Españoles en hábitat natural

Ir al fútbol

Lo sé. Lo sabes. Lo sabemos. Y si no es ir al fútbol directamente, es ir al bar a tomar algo para ver el fútbol. Pero bueno, es que si antes estábamos cerca del éxtasis de la cúspide de los momentos que más echamos de menos… ahora ya nos estamos quemando. Porque si algo nos ha demostrado esta pandemia es que al final, nada como ver a esos tíos sobre pagados y sobredimensionados en pantalones cortos haciéndonos disfrutar (o no, eso ya se sabe que varía según el equipo) y pasar nuestras horas de fin de semana en plena evasión de nuestra mortalidad.

Mira qué destreza, mira qué maravilla

Salir a Cenar

Pero, ¿y qué día de recuerdos y momentos se nos está quedando eh? Pero todos lo sabemos, esto no ha acabado. Ahora llega la guinda del pastel, ahora sí. Tras el desayuno, el aperitivo, la comilona, el café y mus, el paseito, la cerveza, el fútbol llega… el momento de rematar con una cenita maravillosa. ¿La verdad que no recordábamos tener tanta energía verdad? Pero ya verás cuando pase esta dichosa nueva normalidad, ¡nos van a faltar horas en el día! Vamos a pedir ese vino, a elegir esos platos increíbles y a ponernos finos, porque esto ya roza lo divino.

Ese vino, y lo que queda por disfrutar

Y ya, las Copitas… y lo que surja

Porque quedaba el cierre, y no podía ser de otra manera que con un buen pelotazo, el broche de oro a un día perfecto. Aunque para muchos, es el broche que cierra el día perfecto y abre otra noche eterna, pero eso quedará para otro post. Un gin tonic, un buen ron, o vodka… unos buenos tragos, unos buenos bailes, y a ser feliz como una perdiz.

Celebrate Good Times Come on!

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